Nutrición

Ideas para comer menos

1. Engañar la vista

Como la comida ‘entra por los ojos’, sirva en platos más pequeños, así comerá menos. Solo aumente el tamaño de las porciones de vegetales crudos o al vapor. Es recomendable mezclar verduras de diferentes colores y una porción de proteínas del porte de la palma de la mano (las mujeres). Otro consejo: sirva todo de una vez, si picotea terminará comiendo de más.

2. Comer en compañía

Los especialistas coinciden en que no es una buena idea comer frente al computador o mirando televisión, porque se ingiere en forma automática, rápida e inconsciente. Por el contrario, comer junto a otras personas es una buena conducta alimentaria, porque baja la carga de ansiedad y ayuda a tener más conciencia del momento de saciedad. Aproveche de socializar y compartir, es siempre saludable.

3. El secreto de las bebidas calientes

La ingesta de líquidos genera una saciedad transitoria, y si son calientes esta sensación es aun mayor. Si toma sopas, prefiera las preparadas en casa y evite las deshidratadas o las cremas. Para las fanáticas del té, la recomendación es tomarlo espaciado de las comidas, porque puede interferir en la absorción de algunos nutrientes, como el hierro. Una porción de sopa antes de las comidas y una taza de té entre comidas son buenas ideas para evitar comer en exceso.

4. Tentaciones permitidas

Los snacks son una buena alternativa para evitar atracones de comida. Recuerde que la idea es NO pasar hambre, sino que alimentarse de forma inteligente. Es conveniente tener a mano algunos snacks saludables hipocalóricos y bajos en grasas como barras de cereal cero azúcar, yogur descremado (también sin azúcar), chips de manzana, galletones o galletas especializadas. La jalea diet y bastones de verduras también son una buena alternativa.

5. El llamado del azúcar

El azúcar llama a más azúcar, así que lo mejor que puede hacer para evitar comer de más es mantener un “refrigerador saludable”. ¿Cómo? Llenándolo de alimentos que hacen bien. Las especialistas recomiendan tener huevos, frutas como los berries, jamón, quesillo y jaleas light. Si va a agregar lácteos, estos deben ser diet y sin azúcar. Una buena idea es mantener frutas y verduras listas para comer —lavadas, peladas y picadas—, así no tendrá excusas.

6. Fibra, fibra, ¡fibra!

La fibra debe estar presente ojalá en todas las comidas, a través de panes, cereales integrales, verduras, frutas y legumbres. La razón es mucho más importante que la sensación de saciedad que producen: es el efecto que tiene en el control del colesterol y en mejorar la respuesta de nuestro organismo a la ingesta de azúcar o carbohidratos en general, es decir, disminuye la carga glicémica de un plato. ¿Cuándo consumir fibra? Se puede comer cereales integrales al desayuno o como colación de media mañana o media tarde, y la fibra de las verduras incorporarla en las comidas principales.

7. El ansiolítico natural

¡El deporte! Basta ya con la flojera, este beneficio lo conocemos todos. El ejercicio permanente con rutinas aeróbicas ayuda en la secreción de endorfinas, ansiolítico natural. Si no tiene tiempo para practicar, no invente excusas, toda actividad física sirve, puede subir escaleras y caminar rápido; olvídese del ascensor y el auto algunos días, le hará bien. Además la práctica constante y regular de deporte modela zonas de nuestro cerebro que ayudan a controlar el apetito y la saciedad.

Programación Mental para bajar de peso

Para que el peso deseado sea algo permanente, es necesario practicar las sesiones de reprogramación mental con regularidad.

Y puede ser necesario también resolver situaciones del pasado que están condicionando el comer en exceso y fortalecer nuevas conductas y maneras de enfrentar la vida para evitar tensiones y estrés por abstenerse de comer como antes. Aquí es fundamental el apoyo de una reprogramación mental personalizada que aborde tu caso en su totalidad.

Bajar de peso dejando la dieta

El 50% de las personas deja su dieta al mes

La mitad de los pacientes con sobrepeso abandona su régimen de dieta y ejercicio luego de un mes de iniciarlo, según una encuesta realizada por Laboratorios Abbott a más 8.500 personas del Reino Unido, Alemania, Italia, Francia, España, Taiwán, Hong Kong, Brasil y México.

El sondeo resalta la rápida desmotivación de los pacientes, ya que uno de cinco encuestados dejó la dieta en la primera semana, pese a que más del 80% dijo que la forma más segura de perder peso es con una dieta a largo plazo. Además, indica el estudio, las personas suelen establecer metas inalcanzables y casi ninguna valora las pérdidas moderadas que aconsejan los médicos. De hecho, en Brasil y México valoraban como positivas pérdidas de peso del 40%, mientras que en Europa aspiraban a un 20%.

La mayoría dijo que la falta de fuerza de voluntad, el estrés y el exceso de apetito son los mayores obstáculos para seguir una dieta. Pese a las dificultades, las personas con sobrepeso siguen intentando perder peso sin éxito. Durante los tres últimos años, la mayoría afirmó haber seguido dietas, pero el 61% no sólo recuperó el peso perdido sino que, además, lo incrementó.

Hay una solución para evitar el abandono

La solución para evitar este abandono está en tener un método para mantener la motivación. Y el estrés se elimina si lo que hay que comer por un tiempo resulta agradable y, por otra parte, que se pierda interés en lo que no se debe comer porque ya no agrada hacerlo.

Si la mente y el cuerpo solamente quieren comer lo que les es sano y necesario y rechazan lo que no es conveniente, es muy fácil mantener una dieta y sin ningún estrés.

La única manera de lograr este cambio es con una reprogramación mental, pues los hábitos y los gustos se registran en el fondo de la mente (inconsciente o subconsciente). Además, una vez que se ha alcanzado el peso que se busca, será muy fácil y motivador mantener un nuevo hábito de vida, con lo que la probabilidad de subir de peso de nuevo es prácticamente nula. Además, la mente se puede reforzar para que sea agradable hacer ejercicio, para sentirse bien haciéndolo y tener toda la perseverancia necesaria.

No siempre es fácil conseguir una persona seria y capacitada para hacer esta reprogramación, aunque el método es muy fácil. Solamente hay que dejar en la mente las afirmaciones adecuadas y la mente de cada uno hará el resto. No se necesita ningún psicoanálisis ni tratamiento psicológico para esto.

Si no hay un experto cerca, una manera muy segura de hacerlo es mediante una grabación de reprogramación mental especializada y profesional. Círculo Aleph distribuye al mundo hispano hablante su grabación «Activando el Poder Mental para Bajar (Controlar) el Peso». Y ha probado su efectividad desde 1971. Más información aquí: 👇

Los productos orgánicos no son más beneficiosos que los tradicionales

En contra de su precio más elevado, la comida orgánica no tiene más beneficios nutricionales o para la salud que los alimentos producidos tradicionalmente. Así lo demuestra una revisión de 162 estudios, publicados durante los últimos 50 años.

«Se detectaron algunas pequeñas diferencias en el contenido nutricional de los alimentos producidos orgánica y tradicionalmente», ha indicado Alan Dangour, uno de los autores del informe.

Este nutricionista, en palabras recogidas por ‘The Times’, explica algunas de estas variaciones nutricionales: «Hay más fósforo en la comida orgánica. Es un mineral importante pero está disponible en todo lo que comemos y no es importante para la salud pública. La acidez también es mayor en los productos orgánicos pero es algo que tiene más que ver con el gusto y la percepción sensorial. No marca ninguna diferencia en cuanto a salud se refiere».

La investigación, que fue ordenada por la Agencia de Estándares Alimenticios del Gobierno Británico (FSA, por sus siglas en inglés), aparece publicada en ‘American Journal of Clinical Nutrition’.

«Nuestra revisión indica que actualmente no hay evidencias que apoyen la selección de los alimentos producidos orgánicamente sobre los fabricados convencionalmente en función de una superioridad nutricional», añaden los expertos procedentes de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

El trabajo muestra que no se debe pagar más por los alimentos orgánicos, como sucede hasta ahora, a tenor de la creencia de que tienen más beneficios para la salud. En 2007, se creó un mercado orgánico global de unos 48.000 millones de dólares.

Por último, y tal como publica el diario británico, los autores del informe reconocen no haber estudiado la presencia de residuos de pesticidas y herbicidas en ambos tipos de alimentos.

Los peores «alimentos»

Los nutricionistas señalan los peores «alimentos»:

Salame: Mezcla fatal de grasas saturadas, mucho sodio y además es ahumado, lo que es tóxico y promotor del cáncer. Este alimento tiene más desventajas que ventajas para la salud.

Jugos de frutas “naturales” en base a pulpas: Muchas personas piensan que son de fruta natural y los toman sin cuidado, pero son muy ricos en azúcar y no tienen los beneficios de la fruta. Un vaso grande (400cc) puede tener 15 cucharaditas de azúcar y fácilmente 300 calorías. Aproximadamente el 20% de las calorías totales diarias que requiere una mujer. Si en forma diaria se toma un vaso, podría generar sobrepeso paulatino.

Medias lunas: Es una masa alta en grasa y muy alta en azúcar lo que se transforma es una mezcla fatal. Si son rellenas con mermelada o manjar peor. Una unidad tiene 300 calorías en promedio.

Huevos a la ostra: a pesar de que los huevos son muy nutritivos, nunca deben comerse crudos ya que la posibilidad de contraer una enfermedad es altísima. La mayoría de los huevos tiene salmonella en forma natural, esta muere solo con la cocción adecuada, el limón no los cuece.

Queso de cabra artesanal: Es muy riesgoso por su elaboración por lo que solo lo comería si es pasteurizado, ya que de lo contrario hay riesgo de contraer listeria u otra enfermedad alimentaria.

Hay que alcanilizar el cuerpo

Hay muchos mitos sobre la nutrición y la salud que rondan en internet y aparecen regularmente en libros populares y en medios de comunicación. Uno de los más generalizados, incluso en el mundo de la nutrición basada en plantas, es la idea de que debemos esforzarnos por “alcalinizar nuestros cuerpos” para lograr una salud óptima. El exceso de acidez, como así nos dicen, es la causa raíz de cada enfermedad que se te ocurra, desde el acné hasta el cáncer. Para combatirlo, debemos microgestionar nuestra ingesta de alimentos alcalinos y formadores de ácido, e incluso tomar sustancias alcalinizantes como el bicarbonato de sodio, para hacer que nuestros cuerpos sean más alcalinos.

Para aquellos que han olvidado la química de la escuela secundaria, la acidez y la alcalinidad se miden utilizando la escala de pH, que va de 0 a 14. 0 es altamente ácido; 7 es neutro y 14 es altamente alcalino, también llamado “básico”. La escala de pH también es logarítmica, lo que significa, por ejemplo, que un pH de 3 es 10 veces más ácido que un pH de 4, y un pH de 8 es diez veces más alcalino / básico que un pH de 7.

El mito de que necesitamos “alcalinizar” nuestros cuerpos se basa en un malentendido fundamental de la fisiología humana. La pregunta que siempre hago a los clientes que se han dejado llevar por este mito es: “¿Cúal compartimiento del cuerpo crees que deberías alcalinizar?”.

Seguramente no tu estómago, que funciona correctamente a un pH ácido de cerca de 2, aumentando a 4 o 5 después de una comida. Si el estómago se vuelve menos ácido, absorbemos menos hierro de nuestros alimentos (Jacobs y Miles, 1969).

Tampoco tus intestinos. La acidez del intestino delgado y grueso (excepto la última parte del intestino delgado, que tiene un pH levemente alcalino de 7,4) se mantiene cuidadosamente mediante varias secreciones digestivas y también por microbios intestinales beneficiosos que producen ácido láctico, ácidos grasos de cadena corta y otras sustancias químicas acidificantes de los alimentos que comemos. Este ambiente ácido en realidad previene el crecimiento excesivo de organismos patógenos (que causan enfermedades) (Fallingborg, 1999).

La vagina también mantiene un pH ácido de alrededor de 4,5, gracias a un gran número de bacterias productoras de ácido láctico (Miller, Beasley, Dunn y Archie, 2016).

Este es solo un ejemplo de la importancia de mantener un pH ácido en estos compartimentos del cuerpo: Candida albicans, el hongo que causa la candidiasis cambia a una forma más virulenta y peligrosa en un ambiente neutro a alcalino (Vylkova, et al., 2011). ¡Esperemos que, para este momento, te hayas dado cuenta de que “alcalinizar tu cuerpo” no es necesariamente una buena idea!

La mayoría de las personas que vienen a mí con un diagnóstico de cáncer han leído o escuchado que “el cáncer no puede prosperar en un ambiente alcalino”. Pero las leucemias y los linfomas prosperan en el ambiente alcalino de la sangre y la linfa, que tienen un pH de cerca de 7,4. De hecho, hay reacciones químicas esenciales que sustentan la vida y ocurren en nuestra sangre continuamente, y solo pueden ocurrir en un rango estrecho de niveles de pH. Mantener el nivel de pH correcto es tan importante para nuestra supervivencia que, si cae por debajo de 7,35 o se eleva por encima de 7,45, el cuerpo despliega numerosos mecanismos de defensa (que involucran a proteínas de la sangre, fosfato, bicarbonato y los pulmones y riñones) para restablecer el equilibrio.

Cualquier cosa que sobrecargue esos mecanismos de defensa y haga que la sangre sea demasiado ácida (por debajo de 7) o demasiado alcalina (por encima de 7,7), resultaría rápidamente en la muerte.

La moraleja es que cada compartimiento del cuerpo tiene un rango de pH que es necesario para su función adecuada y que se mantiene cuidadosamente mediante una gama de mecanismos poderosos. Simplemente no puedes “alcalinizar tu cuerpo”, ni deberías esforzarte por hacerlo.

Sin embargo, puedes hacer que sea más fácil para tu cuerpo mantener sus diferentes rangos de pH óptimo al escoger opciones saludables de alimentos y estilo de vida. Por ejemplo, al consumir una alimentación basada en plantas sin procesar, rica en fibra y almidón resistente de verduras, frutas, legumbres y cereales de grano entero, le proporcionarás a tu microbioma intestinal los carbohidratos necesarios para producir ácidos grasos de cadena corta, que ayudan a mantener un pH óptimo en el colon.

Para ayudar a mantener un pH óptimo en la vagina (y, por lo tanto, prevenir la candidiasis), puedes evitar el uso de píldoras anticonceptivas orales y ciertos tipos de DIU (Kandil, Hassanein, El-tagi, & El-shirbini, 1983).

Y para ayudar a mantener el pH óptimo del torrente sanguíneo, puedes elegir una alimentación rica en alimentos alcalinos, como los vegetales (especialmente los de hojas verde) y las frutas, y limitar o eliminar los alimentos altamente formadores de ácido como el queso, la carne, el pollo y el pescado. Solo no imagines que estás “alcalinizando tu sangre”, al hacer esto. Simplemente estás quitando la carga de todos esos mecanismos de defensa que tendrían que trabajar más para mantener un pH óptimo si tu alimentación fuera alta en alimentos formadores de ácido. Y esto tiene considerables beneficios para la salud, incluyendo un riesgo reducido de enfermedad renal (Mirmiran, Yuzbashian y Bahadoran, 2016).

Así que adelante, llena tu plato o tazón con frutas y verduras que promuevan la salud —son beneficiosas para casi todos los elementos de la salud física y mental—, pero por el amor de Dios, no caigas en la noción de que estás “alcalinizando tu cuerpo”. Tu cuerpo mantendrá todos sus sistemas a niveles óptimos de pH automáticamente, sin intervención consciente.

Por Robyn Chuter, ND

Hay miles de científicos en todo el mundo, de diversas especialidades, que estudian la calidad de vida y la longevidad en la especie humana. Sus conclusiones son ya sólidas y abundantes.

El ser humano puede vivir muchos más años que el promedio actual. Se piensa que puede vivir 120 o 140 años.

Se sabe cuáles son las causas que impiden esta vida más larga. También se considera que una persona puede empezar a cualquier edad un plan para mejorar y alargar su vida.

Referencias

  1. Fallingborg, J. (1999). Intraluminal pH of the human gastrointestinal tract. Danish Medical Bulletin, 46(3), 183-196.
  2. Jacobs, A., & Miles, P. (1969). Role of gastric acid in iron absorption. Gut, 10, 226-229.
  3. Kandil, O., Hassanein, M., E.-t. A., & El-shirbini, M. (1983). Vaginal pH effects caused by OCs and various copper and inert IUDs. Contraceptive Delivery Systems, 3(187-193), 4.
  4. Miller, E., Beasley, D., Dunn, R., & Archie, E. (2016). Lactobacilli dominance and vaginal pH: Why is the human vaginal microbiome unique? Frontiers in Microbiology, 7, 1936.
  5. Mirmiran, P., Yuzbashian, E., & Bahadoran, Z. A. (2016). Dietary acid-base load and risk of chronic kidney disease in adults: Tehran Lipid and Glucose Study. Iranian Journal of Kidney Diseases, 3(119-125), 10.
  6. Vylkova, S., Carman, A., Danhof, H., Collette, J., Zhou, H., & Lorenz, M. (2011). The fungal pathogen Candida albicans autoinduces hyphal morphogenesis by raising extracellular pH. mBio, 3(e00055-11), 2.
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