Productividad

Una sencilla y efectiva técnica para más perseverancia

Pocas personas tienen la perseverancia suficiente. Y, por otra parte, toda persona que triunfa tiene perseverancia. La habilidad para seguir luchando e insistiendo en lo que se quiere es un hábito.

Puedes programar tu meta con este poder de la perseverancia. Cambiar los viejos hábitos por nuevos. Acostumbrarte a terminar todo lo que empiezas, por pequeño que sea. Las conductas puntuales, específicas, cuando se repiten van formando un hábito. Y los hábitos forman un carácter. Y un nuevo carácter forma una nueva vida.

Hoy comienza una nueva vida

Ayúdate con este sistema tan simple. Haz un letrero con la palabra PERSEVERANCIA y ubícalo frente a tu cama. Que sea lo primero y lo último que veas al acostarte y despertarte. Se grabará así en tu mente y la programará para serlo.

La perseverancia significa tener éxito porque te has determinado a tenerlo, no porque estés destinado a tenerlo.

La perseverancia se aplica paso a paso, peldaño a peldaño. Divide tus metas en micro metas. Y persevera para avanzar en cada una. Así es fácil y se genera el hábito para los grandes desafíos de la vida.

Lo mejor de la adversidad es superarla y la perseverancia lo permite, haciendo más dulce la adversidad y generando un aprendizaje.

Tu mente puede ser fácilmente programada para desarrollar la perseverancia y persistencia en el logro de tus metas y objetivos. Se establecen los circuitos neuronales para que tus nuevos hábitos y motivaciones sean automáticos.

¿Cómo tomar rápidamente la decisión correcta?

Si tienes que elegir una alternativa para un proceso importante, ¿cuál es tu proceder? Es importante que te observes para conseguir mejores comportamientos al tomar decisiones.

Hay muchas personas que les cuesta tomar una decisión. Emplean mucho tiempo en cavilaciones antes de elegir una opción. Cuando finalmente toman una, suele suceder que estén constantemente pensando que tal vez era mejor haber tomado otra alternativa. Muchas, incluso, dejan el proceso en que estaban y recomienzan de otra manera. Esto, si es que la oportunidad sigue todavía vigente. A veces, el tiempo pasa y la oportunidad se pierde.

Es conveniente que analices razonablemente las opciones que se te presentan. Luego, elige la que mejores posibilidades presente, sin esperar que alguna cuente con un resultado garantizado, pues no existe en nada una seguridad total. Y comienza a actuar sin dejarte distraer por las otras alternativas. Si ya elegiste una, termínala (a no ser que percibas un inminente fracaso).

Si comienzas algo y lo llevas a término, siempre será exitoso, no importa el resultado final. Si obtuviste lo que deseabas, aprendiste cómo hacer las cosas. Si no lo obtuviste, aprendiste un poco más de cómo no hay que hacerlo. Con esa experiencia, en tu próximo intento estarás más cerca del triunfo. Pero si comienzas algo y no lo terminas, nada habrás aprendido pues nunca sabrás en qué habría terminado.

¿Eres indeciso? ¿Te cuesta tomar alternativas? Si es así, es algo que es conveniente corregir o mejorar. Lógicamente hay que darse un tiempo para analizar las opciones que se tienen antes de tomar una decisión. Pero, por otra parte, no es conveniente demorarse mucho, pues las oportunidades tienen un tiempo limitado. Si no se aprovechan, tardarán en volver.

Hay algunas normas básicas que ayudan a tomar mejores decisiones. En primer lugar, hay que decir que no hay una alternativa perfecta: no puedes esperar una seguridad completa. Siempre habrá alguna posibilidad que se presenten imprevistos o aspectos no considerados previamente.

Comienza documentándote en forma tan completa como sea posible. Considera todo lo que puedas obtener que ilustre la situación a la que te enfrentas. No pierdas tiempo divagando o especulando: consulta a los expertos. No sirven de mucho las opiniones de personas que no tengan experiencia en el asunto, por muy amigas que sean.

Luego, haz una lista de las alternativas que descubras. En cada una de las opciones anota los elementos que tienes a favor y los elementos que tienes en contra. Deja de pensar en esto durante un tiempo razonable y vuelve a hacer un análisis. Aquí quizás descubras otras alternativas u otros factores, ya sean a favor o en contra de las opciones que elegiste.

Finalmente, toma la alternativa con más elementos a favor y menos en contra. Tómala con decisión y sin pensar más en las otras.

Sergio Valdivia Correa

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