
Todos tenemos una increíble capacidad para recordar y aprender, ¡solo necesitamos activar los mecanismos adecuados! Aquí te dejo algunos consejos prácticos y motivadores para que saques el máximo provecho de tu memoria y crezcas personalmente.
Atención: enfócate en lo que realmente importa. La atención es clave. Prepárate para percibir y comprender lo que te rodea. Ponte en “modo atención” y decide a qué le vas a prestar tus cinco sentidos. Poner atención es como darle una palmada a tu cerebro y decirle: “¡Esto es importante!”
Interés: encuentra tu motivación interna. Nos enfocamos en lo que nos interesa. Descubre la conveniencia personal de lo que estás intentando memorizar. Pregúntate, ¿para qué me sirve? Cuando tienes claro el objetivo, estudiar se convierte en una aventura.
Observación: fíjate bien, aprende mejor. Observar no es solo mirar. Es comprender cada objeto, situación o materia. Mira con atención, nota los detalles, y verás cómo tu cerebro empieza a entender mejor.
Asociación: conecta lo nuevo con lo conocido. Nuestra mente funciona por asociaciones. Para aprender algo nuevo, conéctalo con algo que ya sepas. Las ideas abstractas cobran vida cuando las relacionas con imágenes concretas que puedas visualizar. Además, las asociaciones inusuales se graban más profundamente, así que sé creativo.
Concentración: el arte de estar presente. Concentrarse significa poner todos tus sentidos en una sola cosa. Practica en tu día a día, uniendo pensar, sentir y actuar. Al final, estar presente en lo que haces es la mejor manera de aprender.
Imaginación: visualiza para recordar. Recordamos mejor lo que podemos imaginar claramente. Si necesitas recordar algo abstracto, asígnale una imagen concreta. Solo podemos recordar lo que hemos comprendido, y comprender significa poder reproducirlo en nuestra mente.
Recuerda, tu memoria es como un músculo: cuanto más la trabajas, más fuerte se vuelve. ¡Adelante, utiliza estos consejos y ve cómo tu capacidad para aprender y recordar se dispara!
Sergio Valdivia C.